EL BALANCE ES DE UN MUERTO Y VARIAS DECENAS DE HERIDOS

El Ejército de Bahréin frena a balazos a los manifestantes

El Ejército de Bahréin frena a balazos a los manifestantes

Manifestantes se agrupan en torno a las ambulancias en la Plaza Lulu, Manama, Bahréin (EFE) @EFE. Bahréin.-

Al menos una persona murió este viernes y varias decenas resultaron heridas por los disparos del Ejército contra medio millar de personas que exigían reformas, en las cercanías de la plaza de Lulu, en el centro de la capital bahreiní. Ésta es la primera vez que el Ejército, que este jueves se desplegó en las calles de Manama de manera simbólica, dispara contra los participantes en las protestas, que exigen desde el pasado día 14 reformas políticas y mejoras económicas.

Fuentes médicas agregaron que otra persona se encuentra en estado muy grave en el hospital de Al Salmaniya, donde se refugiaron los manifestantes, que continúan las protestas dentro del complejo médico.

Tras los disparos de los soldados, que bloquean la plaza desde ese jueves, la Policía cargó con pelotas de goma y gases lacrimógenos. Parte del personal médico salió a la calle para intentar proteger el edificio, según constató Efe. Las ambulancias fueron bloqueadas por las fuerzas de seguridad que no les permitieron regresar al centro médico, según denunciaron. Este jueves la policía desalojó a la fuerza la céntrica plaza Lulu, donde durante dos noches miles de manifestantes se concentraron para exigir reformas políticas y económicas. Desde el comienzo de las manifestaciones, al menos siete personas han muerto, cuatro de ellas ayer durante el desalojo de la plaza.

El Ejército anunció este jueves que su despliegue en las calles de la capital tenía como objetivo preservar la paz social y la seguridad de los ciudadanos y residentes en el país.

Manama fue también ayer viernes testigo de multitudinarias marchas a favor y en contra del régimen.

Estos nuevos sucesos coincidieron con una entrevista en la televisión estatal del príncipe heredero Bahreiní Salman bin Hamad al Jalifa, que instó a los bahreiníes a sentarse y a hablar. "Es el momento de la tranquilidad" dijo Bin Hamad al Jalifa que advirtió de que "hoy Bahreín está dividido", a pesar que según expresó no distingue entre musulmanes suníes (minoría en el país a la que pertenece la familia real) y los chiíes.

"Que caiga el régimen"

Por la mañana más de 15.000 personas al grito de "que caiga el régimen" se concentraron en la capital en el funeral de dos de las personas que murieron este jueves durante el desalojo por la fuerza de la plaza donde manifestantes pedían reformas. Durante la marcha que tuvo lugar en la zona de Shifra, a las afueras de Manama, los participantes mostraron su descontento y rabia con las autoridades. Asimismo, gritaron lemas nacionalistas como "Bahrein, eres mi casa" o frases para honrar a los muertos a los que consideran mártires.

Tras el funeral las protestas continuaron dentro del complejo del hospital de Salmaniya, el más grande del país. Asimismo, tras la oración del mediodía miles de bahreiníes mostraron su apoyo al rey Hamad bin Isa al Jalifa en una marcha pacífica llevada a cabo en el este de Manama.

Los participantes, que mostraron también su apoyo al Gobierno y a toda la familia real, portaban fotos del monarca y banderas del país, como pudo constatar Efe. En algunos carteles se podía leer: "somos la verdadera voz de Bahréin", en referencia a las protestas protagonizadas por activistas de la oposición.

La televisión pública bahreiní, que mostró imágenes en las que se podían ver cientos de participantes, aseguró que el número de manifestantes había superado las 100.000 personas.

Un total de 14 periodistas extranjeros fueron retenidos este viernes varias horas en el aeropuerto de Bahrein, según denunció la ONG Asociación de la Juventud Bahreiní para los Derechos Humanos.

Coincidiendo con estas dos protestas, el ministro de Justicia, Jaled bin Ali bin Abdalá, instó al partido al Wifaq, la principal agrupación de la oposición que no abandonara el Parlamento, un día después de que el grupo congelara su actividad en la asamblea legislativa.

Esta revuelta popular cuenta con una participación sin precedentes en este país, un archipiélago con una superficie de tan solo 727 kilómetros cuadrados en el que viven poco más de un millón de personas, la mitad de ellos extranjeros

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Son un ejemplo, Cuándo los Españoles van a salir a la calle y exigir procesar a la casta politica

REVUELTAS EN EL MUNDO ÁRABE
Protestas de médicos en Bahrein
Protestas de médicos en Bahrein / EFE

El Gobierno de Bahrein, dispuesto a negociar reformas

. «Abajo los califas», gritan en las protestas,dispersadas con violencia. «Negociaremos cuando la oposición se ponga de acuerdo», anuncia el vicepresidente del Parlamento
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LAS REVUELTAS EN VARIOS PAÍSES ÁRABES SE HAN VALIDO DE LA RED

Internet y las redes sociales,

escenario y arma de las nuevas revoluciones

Internet y las redes sociales, escenario y arma de las nuevas revoluciones

Una manifestante contra Mubarak muestra un cartel que parodia su amistad con Ben Ali en Facebook

@Alejandra Abad.-

La Red se ha revelado como un eficaz instrumento para los revolucionarios que se enfrentan los gobiernos árabes que en las últimas semanas están sufriendo duras sacudidas sociales. La existencia de redes sociales que facilitan la comunicación entre los disidentes no ha sido determinante para las revoluciones, pero desde luego sí ha sido “un factor clave”, que ha conseguido “efectos que los medios de comunicación tradicional no alcanzan a desarrollar”, como asegura Arturo Guerrero Enterría, investigador del Taller de Estudios Internacionales Mediterráneos y autor de la tesina El ciberislam en español.

En efecto, redes como Facebook, Twitter o Youtube han protagonizado las revueltas de Túnez, Yemen o, especialmente, Egipto que se han producido desde principios de año. A pesar de que estos países tienen unaimplantación muy irregular de Internet (desde el 0,421,80% de Yemen hasta el 10,43% de Marruecos), han sido los jóvenes los impulsores de las propuestas y son precisamente ellos los principales usuarios de estas herramientas sociales.

Antes de las protestas las utilizaban básicamente para fomentar sus relaciones sociales, pero ahora se han dado cuenta de su fuerza como catalizadores sociales. Por Facebook se han convocado muchas de las manifestaciones y se han puesto en contacto cientos de activistas para organizarse; por Twitter se ha retransmitido la revolución en directo minuto a minuto, por Youtube se han visto las imágenes que ninguna televisión conseguía captar o se atrevía a emitir.

Ahmed Hijazi, editor de la web MundoArabe, justifica esta explosión internauta explicando que “en los últimos 10 años, ha habido un aumento sustancial en sitios web de crítica social y política que, a su vez, ha permitido que muchos jóvenes e iniciativas particulares puedan expresarse en los medios digitales lejos de la prensa oficialista”. Esto ha ayudado a dar a conocer nuevas opciones a los jóvenes amordazados por las dictaduras, disidentes que no han dudado en echarse a la calle en cuanto han visto una pequeña chispa de revolución.

Según el Informe de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2005), más del 60% de la población árabe tiene menos de 40 años de edad y de esta cifra casi un 70% son menores de 30 años. Estos factores, unidos a las altas tasas de paro y de pobreza en los países que se han levantado contra sus gobiernos, forman un caldo de cultivo perfecto para la respuesta social.

Adolfo Plasencia, director del programa de TV Tecnópolis y profesor de conceptos multimedia en un postgrado de la Universidad Politécnica de Valencia, expone una metáfora de lo que significan estas redes sociales: “Si Facebook fuera un país, sería el cuarto más poblado del mundo. La comunidad de usuarios de Skype es más numerosa que la población del tercer país más poblado del mundo”.

El guerrillero que cambia el fusil por la blackberry

Egipto es quizá el ejemplo más paradigmático del uso de internet como herramienta revolucionaria. El portavoz de Facebook en el país, Andrew Noyes, aseguraba al diario The Huffington Post que en las últimas semanas ha habido un "aumento drástico" en el número de grupos y páginas creados desde Egipto. En total, se han creado alrededor de 32.000 grupos y 14.000 páginas para el intercambio de información.

Y eso a pesar de que el Gobierno de Hosni Mubarak cortó la conexión a internet durante cinco días completos. Aún así, los egipcios consiguieron saltarse las barreras gracias, entre otras cosas, a la ‘ayuda’ de Google. El gigante de internet reaccionó rápidamente y creó un servicio, Speak2Twitter, gracias al cual los disidentes podían llamar a varios número de teléfono y dejar mensajes de voz que se convertían automáticamente en tweetsy se publicaban con el ‘hastag’ (palabra clave) ‘#egypt’.

Plasencia apunta a este uso de internet como nueva arma del revolucionario: “En el París de Mayo del 68 los manifestantes más aguerridos llevaba en su manos adoquines y cócteles Molotov para enfrentar al poder de la policía. En Túnez y Egipto llevaban smartphones con cámara, teclado y conexión móvil a Internet.”

Además de la ayuda de Google, el intento de Mubarak de ponerle puertas a internet funcionó sólo a medias. Efectivamente muchos egipcios se quedaron incomunicados, pero lo mismo ocurrió con bancos, aeropuertos y medios de comunicación, algo que no favorecía al régimen porque contribuía a aumentar el caos.

Para más inri, con esta actuación Mubarak alimentó el llamado “efecto Streisand”, que se da cuando un intento de censura u ocultamiento de cierta información fracasa o es incluso contraproducente para el censor, ya que ésta acaba siendo ampliamente divulgada, recibiendo mayor publicidad de la que habría tenido si no se la hubiese pretendido acallar. En este caso, el hecho de que Mubarak intentara ‘cortar’ Internet sólo sirvió, como asegura Hijazi, “para encender aún más los ánimos”.

Incluso, como suele ocurrir en las situaciones límite, la falta de recursos agudizó el ingenio de los disidentes y, como recuerda Guerrero, las dificultades de acceso a Internet fueron suplidas a través de la utilización de otros métodos, ”algunos antiguos como es la utilización de la telefonía fija y otro tipo de tecnología que se creía obsoleta como son los faxes y los modems telefónicos”.

Plasencia da por hecho que los gobernantes de estos países, aferrados a un modo de vida anclado en el pasado, “no se imaginaban la potencia y velocidad que se ocultaban de los efectos sociales de una multitud conectada”.

El héroe llegó de Google

Muy a su pesar, Wael Ghonim, director regional de ventas de Google en El Cairo, se ha convertido en el héroe visible de la revolución egipcia. Este joven fue arrestado por policías de civil el pasado 27 de enero en una calle de esta capital poco después de escribir en Twitter: "Reza por Egipto. Estoy preocupado porque parece que el Gobierno planea un crimen de guerra mañana y estamos dispuestos a morir". Además fue el creador en Facebook de la página ‘Todos somos Jaled Said’, un joven, que, según denuncias de organizaciones de derechos humanos, fue golpeado hasta la muerte el 7 de junio pasado por informantes policiales o agentes de paisano cuando se encontraba en un cibercafé en Alejandría.
El ejecutivo de Google Wael Gohnim

El ejecutivo de Google Wael Gohnim

Mientras Egipto continúa pidiendo la salida de Mubarak, en Marruecosmiles de jóvenes han tomado ejemplo y se han organizado a través Facebook, para llevar a cabo el próximo día 20 de febrero "un levantamiento" nacional en el que dicen que se pedirá una Constitución democrática.

A mediados de enero cuatro personas se conocieron por Internet y decidieron abrir un grupo en Facebook denominado "Democracia y Libertad Ahora", hoy ya son cinco las páginas que en Marruecos luchan por los mismos motivos, y que han conseguido reunir a más de 12.000 personas que unen sus fuerzas a través de la Red.

La Red, campo de batalla

Como explica Guerrero Enterría, además de servir para potenciar la comunicación entre disidentes y convocar las protestas, internet se ha convertido a sí mismo en un nuevo escenario de confrontaciones.

También ha servido de campo o escenario de confrontación, ya que en la propia red se han sucedido actuaciones online por ambos bandos para mermar la capacidad de actuación del adversario. Así, gobernantes y ciudadanos han recurrido a la censura, al bloqueo de páginas web, a la manipulación de la información e incluso al desarrollo de nuevas aplicaciones creadas ad hoc (como Speak2Tweet o los grupos de Facebook) para ‘la lucha’.

Así que parece ser que aunque internet no sea un factor definitivo para ‘provocar’ las protestas en el mundo árabe, sí ha sido determinante para la forma en que se han desarrollado. Ya lo decía el héroe ‘digital’ egipcio, Wael Ghonim, el 28 de enero. Ese día escribió en su página: "Dije hace un año que Internet cambiaría la escena política en Egipto y algunos amigos se rieron de mí"

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REPRESENTAN EL 2,9% DEL PIB MUNDIAL

La revuelta social en Egipto amenaza con desestabilizar las economías árabes

La revuelta social en Egipto amenaza con desestabilizar las economías árabes

Miles de egipcios en la plaza Tahrir de El Cairo durante la protesta contra el régimen de Mubarak (Efe). @Ignacio J. Domingo.-

La Gran Marcha contra el presidente Hosni Mubarak celebrada ayer en la Plaza de la Liberación de El Cairo para exigir su dimisión no sólo puede acabar con casi tres décadas del raisen el poder, sino que amenaza con propagar sus reivindicaciones al conjunto del espacio árabe, integrado por los países del Magreb y del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). Un mercado que, en conjunto, alcanza los 1,6 billones de dólares (el 2,9% del PIB mundial) a precios corrientes y supera los 351 millones de habitantes, precisa el Banco Mundial. Según cifras de 2009, supera ligeramente el tamaño de la economía de Brasil, el octavo PIB mundial. El dato alerta de la amenaza real de freno a los flujos de inversión en una de las zonas geoestratégicamente más convulsas del planeta.

Especialmente por dos motivos: por el control egipcio del Canal de Suez, arteria marítima neurálgica para el paso del petróleo (registra un tráfico diario de más de 2,2 millones de barriles de crudo) y de materias primas alimenticias (en total, lo atraviesan medio centenar de barcos mercantes al día), y por la influencia de El Cairo en la estabilidad de Oriente Próximo.

Las protestas de cientos de miles de egipcios, que se han trasladado desde la capital del país a otras grandes ciudades como Alejandría, suceden apenas dos semanas después de la masiva contestación social que acabó con el régimen de Ben Alí en Túnez, la primera gran revolución en el espacio árabe que logra acabar con un Gobierno musulmán. Y, con gran probabilidad, tampoco será la última en estas latitudes. A comienzos de año, Argelia sufrió disturbios contra el presidente Abdelaziz Buteflika, manifestaciones de rechazo al establishment que también han acontecido en Yemen, Arabia Saudí y, más recientemente, coincidiendo con la crisis política egipcia, en Jordania, donde el Rey Abdalá se ha visto obligado a cambiar su gabinete y nombrar primer ministro a Marouf Bakhit, su hombre de confianza dentro de la cúpula militar.

Efecto contagio

Los analistas económicos y de seguridad coinciden en señalar que estos acontecimientos pueden tener un efecto contagio inminente y de consecuencias imprevisibles en la región árabe. Ahmet Akarli, analista de Goldman Sachs, considera que “estos dramáticos acontecimientostendrán un impacto negativo en los mercados financieros globales” porque, a su juicio, la región se encamina hacia una “compleja crisis política”. Detrás de esta intensa contestación ciudadana se encuentra un cóctel de agravantes marcadamente sociales: Altas tasas de desempleo (según la última actualización del Fondo Monetario Internacional (FMI) se sitúa en torno al 10% en la zona) y elevados precios de los productos de primera necesidad en unos países en los que los alimentos totalizan casi la mitad de los gastos familiares (el 44% en Egipto, el 33% en Túnez o el 43% en Argelia). En una sociedad civil joven, con una media de edad de 25,5 años y con rentas per capita medias prácticamente inalterables desde 1990, a pesar de que la región ostenta el 48% y el 61% de las reservas naturales probadas de gas y petróleo, respectivamente, y el 18% y el 36% de la producción de estas dos fuentes de energía, recuerda Akarli.

Aun así, los mensajes del mercado sobre el suministro de gas y petróleo parecen prudentemente tranquilizadores. Arjun Murti, analista de Citi, descarta, de momento, una escalada de los precios del crudo, dado que “ni Túnez ni Egipto son países productores”. Murti cree que las revueltas de ambos países “no trasladan en la actualidad tensiones en Oriente Próximo” y achaca los movimientos del barril de petróleo, cuyos contratos de futuro han vuelto a superar la barrera de los 100 dólares, ”a ligeros temores de contracción del suministro”. También Helima Croft, de Barclays, señala que el Canal de Suez “no parece bajo una amenaza inmediata por la crisis egipcia”. Entre otras cuestiones, porque Arabia Saudí -primer productor mundial y país sobre el que se cierne la amenaza de las revueltas- se ha apresurado a garantizar suministro adicional para calmar a los inversores.

“Una catástrofe para EEUU”

Si Túnez se considera el detonante de las revueltas en el mundo árabe, Egipto es el termómetro de hasta dónde pueden llegar estas protestas. La actual generación egipcia ya no es la sociedad políticamente pasiva que ha gobernado con mano férrea Mubarak en sus 29 años en el poder. Está mejor educada, es altamente urbanita, abierta a las influencias exteriores y, sobre todo, menos paciente que la coetánea a las etapas del panarabismo de Gamel Andel Nasser o deAnwar Sadat, a quien sucedió el rais tras su asesinato. Fueron éstas revoluciones seculares y de raíz socialista que condujeron al reconocimiento del Estado de Israel.

George Friedman, de la consultora de seguridad Stratfor, afirma que el dilema al que se enfrenta ahora Egipto es a una transición hacia un sistema de corte liberal-occidental, personificado en la figura de Mohamed El Baradei, antiguo director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, o el triunfo de los Hermanos Musulmanes, opción que respalda Irán pero que, en su opinión, “no parece que sea un movimiento tan radical y con tanta influencia para ganar la revolución”. Sin descartar otras dos opciones: la supervivencia del régimen de Mubarak, a quien le confiere posibilidades de estabilizar la situación, y la sumisión en un caos político prolongado.

Para Friedman, consumado experto en cuestiones geoestratégicas, un Egipto islamista “sería una catástrofe para Estados Unidos”, pero algo “factible” dado el sistema de orfandad que movimientos como Hamás en Gaza ponen en práctica en materia de Sanidad y Educación para captar adeptos entre una población inmersa en el desempleo y sin esperanzas de trabajo.

Desde el punto de vista europeo, la ecuación es similar a la de Estados Unidos, país que suministra la mayor parte del arsenal militar de los países con conflictos sociales en la zona. Si la UE, afirma Daniel Korski, del Consejo Europeo de Relaciones Internacionales (ECFR, según sus siglas en inglés) permanece en su posición de influir en los avances democráticos en Egipto su voz será más eficaz a medio plazo en la región. Por el contrario, si la acción exterior europea se decanta por que las protestas remitan y se mantenga el status quo actual, los presumibles estallidos sociales en Yemen, Siria, Jordania o Marruecos dejarán a Bruselas en una situación de debilidad en esta zona, considerada estratégica en la política de vecindad.

Tensión económica

Sin embargo, el curso de los acontecimientos también puede tener una derivada económica. De momento, Standard & Poor’s ha rebajado el rating monetario de Egipto a BB, “ante la expectativa de que las demostraciones de violencia se perpetúen en el tiempo”, explica Kai Stukenbrock. Un muro de contención para alcanzar la estimación de crecimiento del 5% para este año, para mejorar la balanza de pagos a través de mayores flujos de inversión foránea y para recortar la deuda pública, que alcanzó en 2010 el 74% del PIB, y el déficit, que navega en dobles dígitos, aclara el analista de S&P. A su juicio, las protestas en Egipto y Túnez amenaza con desestabilizar el cuadro macroeconómico también en Argelia, Jordania e incluso Marruecos, además de los países del Golfo”. En especial si emergen gobiernos populistas que prometan mayores gastos estatales y subsidios, rebajas fiscales y empleos en el sector público”. También la agencia FitchRatings ha reducido la calificación egipcia y, en su informe, llama la atención sobre una presión inflacionista del 17% que tendrá “un impacto severo sobre la evolución económica en función de si persisten las protestas políticas”.

Intereses españoles

El flujo de inversión española hacia los países del Magreb superó en 2009 los 126,8 millones de euros después de un espectacular año 2008 en el que se alcanzó la histórica cifra de 737,9 millones, especialmente por el repunte de flujos de capital a Marruecos. Egipto es el segundo socio inversor de España en la zona, país que el pasado año recibió 36,4 millones de euros, y en el que empresas como Gas Natural mantienen una planta de gas natural licuado adquirida por la antigua Unión Fenosa. Los intereses del sector privado español -undécimo inversor extranjero en este país- también se dirigen a la extracción de gas y petróleo, actividades inmobiliarias, construcción, hostelería y turismo. Sectores similares a los que eligen los inversores hispanos en Túnez. Por contra, los flujos de capital conjunto de España a los países del CCG ascendieron a 48,4 millones de euros, con Qatar y Arabia Saudí, la mayor economía de la zona, con un PIB de 370.000 millones de dólares, similar a la economía austriaca, como principales destinos, según datos de la Secretaría de Estado de Comerciocorrespondientes a 2009, último ejercicio completo disponible.

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24 de enero 2011: Los acontecimientos durante el fin de semana han mostrado la fuerza del movimiento revolucionario en Túnez y han revelado la debilidad del gobierno de unidad nacional. La organización de una “Caravana de Liberación” tiene el potencial, si es combinado con un movimiento de manifestaciones y huelgas de masas, para derribar al gobierno.

Foto: Nasser NouriFoto: Nasser Nouri

El sábado, 22 de enero, se vieron escenas extraordinarias en la capital cuando miles marcharon a la oficina del primer ministro exigiendo la renuncia del gobierno. Tuvieron lugar manifestaciones de masas el sábado en la mayoría de las capitales regionales y ciudades, incluyendo a Gabes, Monastir, Sfax, etc. A continuación del viernes, cuando agentes de policía salieron en huelga y se manifestaron por todo el país, centenares de policías se unieron a la manifestación en la capital, muchos en uniformes, otros llevando brazaletes rojos. En muchas ciudades donde se han manifestado se han puesto en contacto con el sindicato local de la UGTT y han pedido ayuda para establecer su propia organización sindical.

“Varias docenas de policías, algunos llevando ropa de paisano y otros en uniforme con brazaletes rojos, llegaron hoy [viernes 21] al sindicato obrero regional en Ben Guerdane [en la frontera con Libia], para exigir la conformación de un sindicato para defender sus derechos morales y materiales”, informó Hssine Betaïeb, un sindicalista de la UGTT, a la agencia de prensa AFP. “Nos han dicho que sea cual sea la forma que tome el régimen, nunca jamás usarán violencia en contra del pueblo”.

Esto es muy significativo. Está claro que en una fuerza policial de 120.000 personas existen distintas capas: desde el torturador brutal pasando por la cruel policía antidisturbios, hasta el policía de tráfico, etc. Algunos desean desasociarse del régimen de Ben Ali a fin de protegerse a sí mismos. Otros se han contagiado del ambiente revolucionario predominante y están sacando a la luz sus agravios acumulados. Lo cierto es que el aparato del Estado en Túnez, los cuerpos de hombres armados en defensa de la propiedad privada del que habló Engels, ha sido extremadamente debilitado por los acontecimientos revolucionarios, aunque aún no ha sido destruido por completo.

Esto se demostró gráficamente cuando la manifestación del sábado llegó hasta la oficina del Primer Ministro, que estaba protegida por una cerca de alambre de espinos y por la presencia de policías antidisturbios. Enfrentados con miles de manifestantes enojados llevando banderas tunecinas y una bandera de Che Guevara los policías sólo podían suplicar a los manifestantes: “Hagan lo que quieran pero por favor no irrumpan en la oficina del primer ministro”. Si hubiera existido un liderazgo claro, habrían podido tomar control de la oficina del primer ministro. El gobierno está realmente suspendido en el aire, enfrentado al movimiento revolucionario que se desarrolla.

El viernes 21, Gannouchi dio un discurso en la televisión en vivo, rogando al pueblo que lo permitiera gobernar. Además de todas las promesas que había hecho, añadió que las víctimas de la represión serían compensadas y que renunciaría a la política completamente después de que tuvieran lugar las elecciones. Dijo, “Mi papel es sacar a mi país de esta fase temporaria, e incluso aunque me nominaran, lo rehusaré y renunciaré a la política”. Añadió que él había “vivido y sufrido” como cualquier tunecinos bajo la dictadura. ¡Vaya hipocresía viniendo de alguien que fue ministro de Ben Ali durante más que 20 años!

Estos incidentes reflejan la verdadera correlación de fuerzas en el país: el gobierno a la defensiva, pidiendo al pueblo que confíe en él, las masas en las calles tomando el poder en sus propias manos, pero aún careciendo de la coordinación nacional y el liderazgo claro que les permita tomar el poder de una vez por todas.

El movimiento sindical

El viernes hubo otra reunión del Comité Central de la UGTT. Existe una clara escisión en el organismo sindical entre aquellos que eran leales a Ben Ali hasta el último momento pero que han sido forzados hacia la oposición por el movimiento de masas, y un número creciente de federaciones sindicales (incluyendo a los empleados de correos y maestros) y organismos sindicales regionales que están más a la izquierda y que están jugando un papel importante en el movimiento. Fue una reunión del CC de la semana pasada, lo que forzó al Buró Ejecutivo a retirar su decisión de unirse al gobierno de Gannouchi de “unidad nacional”. Había rumores de que el Ejecutivo estaba considerando reincorporarse otra vez en el gobierno, pero fueron totalmente derrotados en la reunión del CC el viernes.

El sindicato emitió una declaración exigiendo “la disolución del gobierno y el establecimiento de un gobierno de coalición nacional que responda a las exigencias de los manifestantes, los partidos políticos, las ONGs y la población entera”. La declaración afirmaba además que la UGTT está “comprometida a continuar la lucha legítima sea con huelgas o con manifestaciones pacíficas hasta la recomposición del gobierno según las condiciones establecidas por la UGTT.” En realidad, la dirección nacional de la UGTT va por detrás de los eventos ya que los organismos regionales de los sindicatos ya están haciendo llamados de huelgas generales regionales y exigiendo que los discursos sean seguidos por la acción.

La forma de derribar al gobierno sería convocando una huelga general nacional y paralizando la economía del país. En Jendouba por ejemplo, la UGTT ha convocado una huelga regional para el miércoles 26. El sindicato de maestros ha convocado una huelga nacional indefinida “hasta que caiga el gobierno” empezando hoy, lunes 24, que es el día en que las escuelas y universidades reanudan las actividades. Según Nabil Haouachi, de la dirección nacional del sindicato de maestros de primaria, la huelga ya es un “éxito sin precedentes”. Confirmó una participación muy alta en todo el país con “tasas de participación de 100% en la huelga en Médenine (Sureste), Sidi Bouzid, Kasserine (Oeste central), Béja, Jendouba (Noroeste) y Kairouan (Centro)… y 90% en Zaghouan (cerca de la capital) donde no hay tradición de sindicatos y también una huelga muy fuerte en Túnez (la capital)”.

El ejecutivo nacional de la UGTT, está de hecho más preocupado por la “restauración de la normalidad” que por el auténtico derrocamiento del ridículo gobierno de unidad nacional. En una declaración adicional el secretario general hace un llamado “a que todos los obreros respondan a todo intento de detener la actividad de nuestro orden económico y mantener el modo normal de actividad y vigilancia para asegurar el buen funcionamiento y gestión de las empresas, y renueva el llamado a todas las fuerzas progresistas y democráticas a mantener lo que se ha logrado mediante el levantamiento de nuestro pueblo, para evitar todo riesgo de eludir a éstos y sus objetivos.”

Los informes que llegaron a finales de la semana pasada indicaban la reanudación de la producción en los principales centros industriales del país para el viernes, queriendo decir que habían sido paralizados, o bien por acciones de huelga o bien por el caos general causado por los acontecimientos revolucionarios, durante casi una semana.

Como informamos el viernes, los trabajadores en las empresas estatales y en otras que han sido privatizadas han estado discutiendo toda clase de acciones directas (huelgas, ocupaciones, sentadas de protesta, peticiones) para exigir sus derechos y, en particular, para expulsar a los gerentes más corruptos y aquellos vinculados al clan Ben Ali-Trabelsi.

Además de los ejemplos que ya relatamos (Seguros STAR, el Banco Nacional de Agricultura, Tunisie Telecom, la Agencia Tributaria, etc.), también hubo movimientos de huelga y ocupaciones en la Compañía Nacional del Agua donde los trabajadores ocuparon las instalaciones de la empresa exigiendo la destitución de los gerentes y directores vinculados al viejo régimen. En Béja, los trabajadores y médicos del hospital local se manifestaron exigiendo la remoción de símbolos del partido RCD en el local. También en la región de Béja hubo informes de campesinos ocupando tierras que dijeron que les fueron confiscadas por el sobrino de Ben Ali.

Los sobrecargos de Tunisair marcharon a la oficina central de la compañía en la región industrial de Charguia, exigiendo la destitución del Presidente Ejecutivo pero también la regularización de sus contratos. Trabajadores de la Oficina de Aviación Civil también exigieron la destitución de su director, el cual dijeron que había estado involucrado en la entrega de propiedad pública y de concesiones del aeropuerto a los parientes de Ben Ali. En Monastir, los trabajadores del aeropuerto anunciaron la ocupación de las instalaciones hoy (lunes 24). Las reivindicaciones políticas contra la corrupción y por la destitución de los gerentes, etc., se han unificado con las reivindicaciones sociales por mejores sueldos y condiciones, etc.

El movimiento está afectando no sólo a los sectores tradicionales de la clase obrera, sino también a los profesionales “liberales”, capas de rangos medios, etc. En la capital Túnez, científicos y demás personal en la Ciudad de Ciencias también decidieron ocupar las instalaciones hasta que fuera destituido el director. Miles de trabajadores del sector cultural (artistas, trabajadores de teatro, técnicos de cine, escritores, etc.) se reunieron el sábado en la noche fuera del Teatro Nacional para exigir la dimisión del gobierno y rendir homenaje a los mártires de la revolución.

Mientras tanto, en Siliana, donde el pueblo revolucionario ha creado consejos locales y regionales y ha decidido tomar el poder, marcharon el sábado en una manifestación de masas hacia la oficina del gobernador regional. El gobernador tuvo que escaparse bajo la protección del Ejército y las masas siguieron adelante con la ocupación del edificio gubernativo. Con sus acciones han demostrado sus declaraciones que iban en serio y que siguen con una determinación firme. Siliana ahora está bajo el control del pueblo revolucionario. Recomendamos a nuestros lectores ver el video de este glorioso episodio de la revolución tunecina.

“Caravana de Liberación”

Después de una semana de huelgas regionales y manifestaciones de masas en contra del gobierno, un sentimiento creciente de ira se desarrollaba entre unas secciones del movimiento. Podían sentir que el gobierno de Gannouchi les estaba robando la revolución a los obreros y la juventud y que hacía falta algo para poner fin a esto.

La iniciativa vino de la juventud revolucionaria en Sidi Bouzid, y se extendió rápidamente a todo el país. Han organizado una “Caravana de Liberación” que ha marchado hasta la capital con el propósito de “derrocar al gobierno”. Al principio iban a ir en marcha caminando hasta Túnez, pero los jóvenes se impacientaron y decidieron ir conduciendo para llegar más rápido. Ya para el domingo en la tarde, unos 1.000 jóvenes de Sidi Bouzid, Regueb y otros pueblos y ciudades del interior habían llegado a la capital y acamparon en el jardín frente a la Kasbah, el sitio de la oficina del Primer Ministro. “La Kasbah es la Bastilla de Túnez, y la derribaremos como los sans-culottes destruyeron la Bastilla en 1789”, dijo uno de los manifestantes. Otro añadió: “Hemos derrocado a Ben Ali, pero todavía no hemos derrocado su sistema”.

La concentración era una clara violación del toque de queda impuesto por el gobierno, pero no había mucho que pudiera haber hecho la policía o el ejército a estas alturas (véase el vídeo). Había informes de caravanas similares viniendo de otros pueblos y ciudades del país, pero también de maniobras del Ejército para pararlos, incluso llegando a enfrentamientos. El sábado por la tarde, manifestantes de Borj Cedra y Soliman, al sur de la capital Túnez fueron bloqueados por el Ejército cuando estaban de camino hacia la capital, pero aparentemente los dejaron pasar después de discutir. Ese mismo día, el ejército intentó detener a tres camiones y a una serie de coches que salían de la ciudad minera de Gafsa hacia la capital. Después de que los jóvenes amenazaran con volver a Gafsa y declarar una huelga general, el ejército los dejó pasar. Una situación parecida ocurrió en Kasserine, cuando el ejército también bloqueó la caravana saliendo para la capital e incluso hicieron disparos de advertencia contra la multitud. Después de un forcejeo los jóvenes lograron abrirse camino.

Temprano esta mañana (lunes 24), hubo enfrentamientos entre la policía y los manifestantes fuera del edificio del Primer Ministro. El ejército y la policía acordonaron la Kasbah. Según algunos reportes, el ejército se puso entre los manifestantes y la policía y disolvió la escaramuza con disparos de advertencia al aire.

Podemos ver en estas escaramuzas cómo el gobierno ya está probando el terreno, tratando de reafirmar su autoridad y comprobando la fortaleza del movimiento y cuánto pueden usar las fuerzas represivas contra éste. Hasta el momento, todos los informes de principalmente pequeños enfrentamientos entre el Ejército y la policía y el pueblo revolucionario han terminado con las masas imponiendo su voluntad.

Es crucial que los comités revolucionarios, que ya han surgido en los vecindarios, ciudades y regiones, establezcan firmes vínculos con los soldados de base, y les animen a conformar sus propios comités para la vigilancia revolucionaria. Lo mismo debería hacerse con los oficiales de policía para que establezcan sindicatos.

La situación de doble poder entre el gobierno y el pueblo en las calles no puede durar indefinidamente. Lo que falta es un liderazgo claro del movimiento. Una huelga general a escala nacional, la coordinación de los comités revolucionarios y la conformación de comités de soldados podría llevar rápidamente al derrocamiento del gobierno de Gannouchi y a su sustitución por un gobierno revolucionario auténtico que convocara una asamblea constituyente. No se puede descartar que la UGTT, bajo la enorme presión desde abajo, pueda ser forzada a convocar tal huelga general.

Hoy, lunes, ha habido de nuevo manifestaciones de masas en la mayoría de las ciudades. En Regueb y Sidi Bouzid esta vez fue una marcha de mujeres, mientras que en la ciudad minera de Gafsa, los estudiantes y maestros marcharon juntos contra el gobierno. También tuvo lugar una manifestación masiva en Kef.

Pero aún queda por preguntar: ¿quién va a reemplazar al gobierno actual? Una asamblea nacional de representantes elegidos de los comités revolucionarios y de los lugares de trabajo y sindicatos locales podría elegir un gobierno en el que confíe el pueblo revolucionario. Si esto no se consigue, se están abriendo distintas opciones.

Ya ha habido intensos rumores del establecimiento de un nuevo gobierno tras la iniciativa de algunos políticos “de confianza” del pasado que aún pueden disponer de cierta legitimidad y que no están directamente contaminados por la asociación con Ben Ali. Se ha hablado de la conformación de un “Comité para la Canalización de la Revolución” por gente de la era de Bourguiba, como Ahmed Mestiri, Ahmed Bensalah y Mostafa El Filali, que ya están dialogando con las “ONGs, organizaciones de sociedad civil y la UGTT”.

Un analista político que defiende el gobierno actual ha “advertido” que la alternativa a éste es que intervenga el Ejército: “Con la continuación de las marchas populares, organizadas por el ala izquierda de la UGTT, terminaremos con un ‘18 Brumario à la Tunisienne’ con llamados a que el ejército tome el poder”. Esto no se puede descartar y probablemente es uno de los motivos por el cual el alto mando hasta el momento ha mantenido una actitud discreta y ha cultivado su imagen como una institución al lado del pueblo.

Sin embargo, hasta el momento la correlación de fuerzas está completamente a favor de la revolución. El verdadero poder está en manos de las masas en “las calles”. El Estado se ha debilitado enormemente con los soldados rasos y la policía simpatizando con el movimiento de masas. El gobierno suplica a las masas, les ruega que le permitan gobernar. Pero el movimiento sigue marchando adelante implacablemente. Por todas partes, en las oficinas, las fábricas, en las oficinas de la televisión, la radio y la prensa, los trabajadores han tomado el control.

En estas condiciones no existe ninguna fuerza que pueda impedir a los trabajadores y jóvenes tunecinos tomar el poder. Está ahí para ser tomado. Lo que falta es un partido de la clase obrera que esté dispuesto a dirigir a todas las capas oprimidas de la sociedad a llevar a cabo la revolución. Una huelga general de todos los trabajadores con la toma de todas las fábricas y oficinas, una huelga de escolares y estudiantes universitarios con la ocupación de todas las escuelas y las universidades, en combinación con un llamado a las bases de los soldados y policías barrerían a un lado todos los residuos del viejo régimen de Ben Ali.

A menos que se haga esto, la élite dominante tunecina se reorganizará detrás de otros personajes políticos, menos manchados. Incluso echarán a un lado a este ridículo gobierno actual si es lo que hace falta para apaciguar a las masas. Introducirán personajes de la oposición, incluso a gente que ha estado exiliada, con tal de que los nuevos políticos acepten la existencia del capitalismo en Túnez. En la medida en que esta élite corrupta y podrida siga controlando las palancas claves de la economía, podrá ganar tiempo y prepararse para un retorno en condiciones más favorables en el futuro.

Lo que se requiere es una ruptura conclusiva. Democracia sí, pero tiene que venir acompañada de la expropiación de esta élite. Es la única manera de asegurar que nunca jamás vuelvan. Lo que hace falta es una dirección clara que plantee tal perspectiva y resuelva la situación decisivamente a favor de las masas revolucionarias, empujando a un lado a este gobierno y con él los residuos del viejo régimen. Jorge Martin

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La policía egipcia y cientos de manifestantes se enfrentan en El Cairo en el 'día de la ira'

Miles de egipcios se manifiestan en las principales ciudades contra el Gobierno y la pobreza.- Convocatorias por Internet para salir a manifestarse y comenzar una 'revolución' estilo Túnez.- Un policía muerto en la capital y dos manifestantes fallecen en Suez

NURIA TESÓN | El Cairo



Manifestación en El Cairo

La policía egipcia trata de frenar a los manifestantes en el centro del Cairo.- AFP

Miles de egipcios han aprovechado el día de la ira para salir a la calle y pedir el fin del régimen de tres décadas de Hosni Mubarak, protagonizando enfrentamientos violentos contra la policía, en unas protestas sin precedentes inspiradas por la revuelta que derrocó hace dos semanas el Gobierno del presidente tunecino Ben Ali.

Revueltas en Egipto

VIDEO - AGENCIA ATLAS - 25-01-2011

Miles de egipcios se manifestaron el martes contra el Gobierno en una demostración de fuerza poco habitual que los activistas en Internet han calificado de un "día de ira" contra el Gobierno, inspirándose en la revuelta en Túnez que este mes consiguió derrotar a su autoritario presidente.Los ciberactivistas se han convertido en los detractores más enérgicos del presidente Hosni Mubarak, que lleva tres décadas en el poder, y convocaron esta protesta contra la pobreza y la represión en un día festivo nacional en homenaje a la policía.El interés radica en ver si los llamamientos en Internet por el cambio pueden animar a los ciudadanos de a pie. En un principio era difícil calcular la participación por lo fragmentado de las concentraciones, pero recuentos de testigos indicaban que podría tratarse de varios miles de personas. - AGENCIA ATLAS

    Hosni Mubarak

    Hosni Mubarak

    A FONDO

    Nacimiento:
    04-05-1928
    Lugar:
    Kufr el-Musailaha
    Egipto

    Egipto

    A FONDO

    Capital:
    El Cairo.
    Gobierno:
    República.
    Población:
    81,713,52 (est. 2008)

Policías antidisturbios, armados con palos y piedras, se han lanzado contra los manifestantes que gritaban consignas contra Mubarak e instaban a las fuerzas del orden -que en muchos casos apenas tenían 20 años-a unirse a ellos en la protesta. La céntrica plaza de Tahrir (plaza de la Liberación), donde se encuentra la sede de la Liga Árabe, el Museo de Antigüedades, así como otros edificios oficiales y muy cerca del Parlamento, ha sido escenario de los choques violentos donde no han faltado los cañones de agua y los gases lacrimógenos para dispersar a la multitud. A la medianoche la policía se enfrentó con las mismas técinas contra las personas que aún permanecían concentradas con el objetivo de desalojar la mítica plaza. Muchos de los manifestantes se refugiaron en los alrededores, mientras que algunos de los que no lograron burlar a la policía fueron detenidos y apaleados.

"Hemos tenido suficiente Mubarak en estos 30 años", gritaba una joven. "Abajo Hosni, abajo Gamal", coreaban refiriéndose al octogenario líder -en el poder desde hace 30 años- y a su hijo, que previsiblemente podría heredar el poder de su padre. Shahira, una septuagenaria con el cabello plateado recogido en una coleta y un chal con bordados beduinos al cuello argumentaba mientras trataba de esquivar una lluvia de piedras: "Esta vez es diferente, somos miles, de todos los estamentos sociales. No es sólo la élite como ha ocurrido en otras ocasiones. Ha llegado la hora. Les ha llegado la hora".

A lo largo de la jornada, algunos manifestantes han sido golpeados duramente con porras, pero eso no ha impedido que otros, en una muestra de valentía en un país donde ha habido una dura represión, persiguieran a varios policías. Incluso un oficial se pasó al bando de los manifestantes, según informa Reuters. Varios policías han resultado heridos por las confrontaciones, según el Ministerio del Interior, que ha calculado en más de 10.000 los manifestantes en El Cairo. La televisión estatal egipcia habla de un policía muerto durante los enfrentamientos en el centro de la capital.

La prensa local también cuenta que en Alejandría, en la costa mediterránea, varias personas han roto y quemado imágenes de Mubarak y de su hijo. Mientras en Suez, en el este del país, dos manifestantes han muerto, presuntamente por el impacto de balas de goma, según los primeros informes médicos.

Egipto vive ahora la violencia que ha sacudidoTúnez desde comienzos de este mes y que terminó con la salida del poder del presidente Ben Ali y una dura transición hacia la democracia. Las inmolaciones se han propagado así como las manifestaciones por todo El Cairo y las principales ciudades del país. "El pueblo egipcio está asfixiado", afirman los manifestantes.

Día de la Ira

Un goteo constante de refuerzos ha llenado las filas de las fuerzas de seguridad egipcia que en el transcurso del día han realizado numerosas detenciones. La ciudad amaneció tomada por la policía, ante la convocatoria por Internet para manifestarse en la calle. Las fuerzas del orden no han dudado en amedrentar e incluso agredir a los periodistas que cubren la protesta así como en confiscar las identificaciones que acreditan y autorizan a los informadores a llevar a cabo su labor.

Hacia las cinco y media de la tarde, en El Cairo se intensificaron las protestas y los enfrentamientos entre los miles de manifestantes que trataban de llegar al Parlamento y los antidisturbios, fuertemente apertrechados y que no dudaron en devolver las piedras que les lanzaba la población enfurecida.

A pesar del intento de los activistas que se han organizado a través de páginas web y de redes sociales como Facebook o Twitter, de mantener en secreto hasta última hora los lugares donde se producirán las protestas (los primeros puntos se conocieron en torno a las cinco de la madrugada de de ayer, una hora menos en España), no ha sido posible evitar que las fuerzas de seguridad cierren estaciones de metro y coloquen vallas cada uno de los accesos a dichos lugares.

Ley de emergencia

Los manifestantes en potencia se animaban unos a otros a través de Twitter, instándose a no abandonar la protesta. Algo que no piensa permitir el Gobierno del rais que desde hace 30 años mantiene a Egipto bajo una ley de emergencia que permite detenciones arbitrarias y que ha sido usada para reprimir cualquier voz discordante con el régimen. En el país norafricano están prohibidas las manifestaciones sin autorización previa, y grupos de la oposición han denunciado que se les ha negado la posibilidad de hacerlo ya que cualquier manifestante puede ser detenido.

El ministro del Interior, Habib el Adli, emitió el lunes la orden de "arrestar a cualquier persona que exprese puntos de vista ilegales", una muestra de cómo en la dictadura egipcia no solo es ilegal hablar o manifestarse sino también tener puntos de vista que difieran de los oficiales. El Adli advirtió que no permitirá, asimismo, ninguna manifestación convocada ilegalmente.

La fecha de la protesta tampoco ha sido elegida al azar. El día de la ira egipcia coincide con la fiesta nacional en honor de la Policía, una fuerza clave para mantener al presidente, en su trono del palacio de Heliópolis. "El aparato de seguridad se ocupará con firmeza y decisión de cualquier intento de violar la ley", recalcaba ayer el director del Gobierno para la seguridad en El Cairo.

Los primeros movimientos se reportaron desde Malhalla, una ciudad símbolo del activismo político y social egipcio y vanguardia de los movimientos obreros de 2006 y 2007. En 2008 la ciudad, centro de la principal industria textil del país, vivió una explosión de protestas obreras en abril, lanzaron un llamamiento a la huelga en todo el país y se manifestaron siendo duramente reprimidos por la policía. En el norte de Egipto murieron dos personas, una de ellas un niño.

Clinton considera que el Gobierno de Mubarak es "estable"

La secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, ha calificado hoy de "estable" el Gobierno del presidente de Egipto, Hosni Mubarak, a pesar de las numerosas inmolaciones y protestas que se han registrado en los últimos días, una coletilla de las revueltas de Túnez.

Clinton, quien se ha reunido hoy en Washington con la ministra española de Exteriores Trinidad Jiménez, ha pedido sin embargo contención a todas las partes tras los violentos enfrentamientos registrados hoy en las calles de El Cairo, en manifestaciones contra el régimen de 30 años de Mubarak. Según Clinton, el Gobierno de Mubarak -un fuerte aliado de EE UU en el norte de África- está buscando las vías para responder a las aspiraciones del pueblo egipcio.

REUTERS

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